El año comenzó cuando mis ojos volvieron a las paginas de LASCIVIA de enero, leía despacio, no por dificultad, sino para prolongar el temblor que cada página me provocaba. No es una revista para terminar, sino para abandonar exhausto.
EDITORIAL Enero inaugura algo más que un calendario. Es una pausa simbólica, un momento propicio para tomar aire, revisar lo vivido y mirar hacia adelante con cierta dosis de esperanza,…