En el verano hace mucho calor en el apartamento de la playa en el que estábamos, por la noche no podía dormir y me levantaba constantemente por el agobio que tenía. Me iba a la galería a mirar por la ventana mientras me refrescaba con el aire que entraba. Me entretenía mirando a las casa del bloque de enfrente y viendo la gente que a esas horas aún seguía despierta.
En un balcón se veía a una mujer sentada en una silla, estaba un poco recostada en el respaldo leyendo un libro. En otro balcón de la finca de al lado, unos pisos más abajo, había un grupo de personas que estaban hablando, ya habían acabado de cenar y estaban disfrutando del aire fresco. En otro solo se veía una luz dentro de la casa, no había movimiento en el balcón.
Ya estaba a punto de volver a la habitación de nuevo cuando vi que salía un hombre en el balcón donde estaba la mujer leyendo. Dejó un par de vasos llenos en la mesa y le dio un beso en la frente a la mujer. La mujer levantó la vista del libro, se sentó más incorporada mientras le decía algo señalándose la espalda y continuó leyendo. El hombre bebió un sorbo, se situó detras de ella y empezó a darle un masaje por los hombros.
El hombre que apareció se veía en forma, no llevaba camiseta, iba solo con un bañador de flores corto. Se notaba que se cuidaba aunque tuviera algo de barriga. Se veía que tenía unos brazos fuertes. De la mujer al estar sentada no se veía mucho, pero si que se intuían unas buenas tetas debajo de la típica camiseta ancha, con grandes huecos por brazos donde se veía una tela roja del bikini.
Él paro a darle un nuevo trago al vaso y cuando volvió a su posición para continuar con el masaje le desabrochó la parte de arriba del bikini. Deshizo el lazo del cuello, el de la espalda y metió sus manos por los huecos de las mangas para levantar las tetas y dejar libre el bañador. Saco el bikini por el lado derecho de la camiseta y lo tiro dentro de la casa. En ese momento ya se podían intuir los pezones marcados en la camiseta, yo estaba esperando que siguiera quitándole la ropa para poder tener mejores vistas pero no fue así. En ese momento ya tenía la polla dura y eso que aún no sabía lo que estaba por venir.
El hombre masajeaba los hombros, movía las manos por el cuello y bajaba hasta la parte superior de sus pechos. Se podía ver como se movían en el interior de la camiseta. El hombre se agachó a darle un beso por el cuello mientras metía sus manos por las mangas de la camiseta y empezaba a estrujarle las tetas. No le cabían en la mano, no sé si era mi imaginación o que de verdad esas tetas eran deliciosamente grandes. La mujer dejo el libro, bebió de su vaso, se relajó cerrando los ojos y disfrutando del masaje. Él seguía apretando su espalda pero ahora pasaba más tiempo dando amor ya a esas tetas. Le apretaba un poco la espalda y seguidamente le metía las manos por el cuello de la camiseta y amasaba un rato sus pechos, después sacaba las manos y por encima de la tela le pellizcaba los pezones y los estiraba.
Al llevar bañador al hombre ya se le notaba un considerable bulto, tenía el pene erecto y parecía de buen tamaño.
La mujer parecía que lo estaba disfrutando, de vez en cuando tiraba la cabeza hacia atrás y arqueaba un poco la espalda. Al yo estar unos pisos más alto, desde mi posición se podía ver cómo la mujer movía una mano bajo la mesa, seguramente una de sus manos había empezado a acariciar su coñito y estaba dando cariño a su clítoris mientras su acompañante le calentaba con el masaje subido de tono.
Yo ya tenía el pene súper duro, esa situación me estaba poniendo muy cachondo. Empecé a frotarme por encima del pantalón del pijama.
La mujer giro un poco su cabeza, metió una mano por el camal del bañador del hombre y de repente saco lo que llevaba ahí escondido. Se lo estiró para dejarlo al alcance de su boca y le dio un bocadito en el tronco del pene. La mujer no paraba de tocarse con la otra mano mientras estaba con la boca ocupada. Había sacado la lengua y le estaba chupando el pollón de arriba a abajo sin poder metérsela en la boca por la postura en la que estaban.
La mujer paro y separó al hombre de ella con la mano, ya pensaba que se había acabado el espectáculo y que continuarían en alguna habitación fuera de las miradas de los que esa noche no podían dormir, pero no fue así. Ambos bebieron de sus vasos. La mujer seguía sentada y aprovecho para bajarle el bañador. Ahora sí que se podía ver qué tenía una polla de buen tamaño. La mujer la cogió con las dos manos y apretó, le dio un lametón y después se metió la punta brevemente en la boca mientras le cogía los huevos, le hablo al hombre y este asintió.
La mujer se levantó y se bajó la braguita del bikini que debería tener empapada, quedándose solo con la camiseta, asomo un coño con poco pelo casi inapreciable, seguro que se lo rasuraba de vez en cuando. Se intuía un coño carnoso y jugoso, seguramente húmedo en ese momento. Mientras el hombre se metía bajo la mesa, la mujer se sentó de nuevo pero puso las piernas encima de la mesa.
Mi mano ya estaba dentro del pantalón, no podía tenerla mas dura, iba a estallar en cualquier momento.
La mujer estaba disfrutando de lo que parecía una comida de coño espectacular, se le notaba en la expresión de la cara y como se mordía el labio. En la postura que se encontraban la mujer dejaba un buen acceso para poder meter un par de dedos por todos los agujeros mientras lamía el clítoris. Ella se arqueaba mientras con la mano estiraba de su camiseta para juntarla con la cabeza que tenía entre los muslos. No se podía ver mucho desde mi posición así que esperé al siguiente movimiento, esperaba que la acción continuara aún no quería acabar.
El hombre salió de bajo de la mesa y ambos bebieron. Cogió los vasos y los situó en un lateral de la mesa. La mujer se había puesto de pie, se había subido la camiseta dejando un culo grande y hermoso a la vista. Se apoyo contra la mesa dejando las piernas abiertas. Ahora venía el plato fuerte, ya sabía que ese era mi momento, poco tardaría en correrme. Necesitaba correrme de lo cachondo que me había puesto esa pareja y ver ese culo y ha esa mujer ser follada me ponía a mil.
El hombre se situó detrás y empezó a rozar la punta contra la entrada de la vagina de la mujer, se notaba como empujaba poco a poco y no tuvo problemas para penetrarla, seguro que estaba bien lubricada de la comida que había recibido. El empezó a moverse, empujando contra ese culo, se quedaba unos segundos con la polla totalmente escondida en la mujer y volvía a retroceder y a ensartarla de nuevo. Luego ya empezó el buen ritmo, ella se cogía del borde de la mesa en cada embestida que daba contra ella. El hombre amasaba ese espléndido culo con sus manos mientras su polla era envuelta por la vagina de esa mujer.
La mujer paro de nuevo, separó al hombre, se le veía una polla brillante, estaba llena de fluidos. Esta se dio la vuelta, cogió de los hombros al hombre y lo agachó. Ella tenía ahora el culo apoyado un poco en la mesa y había subido una pierna a la silla que tenía más cerca, de esa manera el hombre tendría un buen acceso. Sabía que el juego estaba a punto de acabar, prepare un par de pañuelos de papel para poder limpiarme rápidamente. El hombre estaba de rodillas comiéndole todo a la mujer mientras con una mano le penetraba rápidamente. La mujer cogió la cabeza del hombre y la apretó contra su coño. Ya estaba corriendose, se notaban los espasmos, se arqueaba mientras con una mano se sujetaba a la mesa con la otra la tenía en el pelo del hombre para controlar que no parara de lamer.
Ese fue el momento en el que yo decidí que me iba a correr, ya no aguantaba más y sabía que la función estaba a punto de acabarse.
La mujer le separó la cabeza del hombre, aún respiraba entrecortada. El hombre volteo a la mujer de nuevo y la puso en la posición en la que antes se la había metido. Puso un poco de saliva en su mano y lubrico bien su polla, la situó en la entraba de su vagina y empezó a penetrarla de una manera rápida, en un par de empujones la saco y empezó a masturbarse sobre su culo. De repente empezaron a salir chorros de semen sobre el cuerpo de la mujer, le llenó el culo lleno de semen.
La mujer se incorporó, se quitó la camiseta y se limpio con ella.
Después desaparecieron los dos dentro de la casa.
Por Rollitodecanela