Enseñando a mi esposa
El domingo amaneció con ese sol perezoso de enero que se cuela por las rendijas de la persiana, pintando rayas doradas sobre la cama. Me revolví, sintiendo el calor de…
El domingo amaneció con ese sol perezoso de enero que se cuela por las rendijas de la persiana, pintando rayas doradas sobre la cama. Me revolví, sintiendo el calor de…