Vives así, protegido, en un mundo delicado, y crees que estás viviendo. Entonces lees una revista LASCIVIA de agosto por ejemplo… y descubres que no estás viviendo, que estás hibernando.
EDITORIAL Queridos amigos y lectores de esta su revista LASCIVIA: Es un placer poder comunicarme nuevamente con ustedes a través de estas líneas. Quizá no lo sepan, pero cada año,…